Video cortesía del canal de YouTube Glenn Diesen Español.
En esta entrega, titulada "Ha empezado la reacción en cadena hacia la Tercera Guerra Mundial", el Profesor Glenn Diesen entrevista al reconocido académico Xueqin Jiang. El profesor Jiang sostiene que, más allá de las especulaciones, los patrones históricos y la teoría de juegos son herramientas fundamentales para predecir con precisión el rumbo de los acontecimientos globales.
Las señales inquietantes de que estamos en una reacción en cadena hacia la Tercera Guerra Mundial.
Cada vez más personas en todo el mundo sienten una creciente ansiedad sobre los conflictos actuales. Los titulares diarios parecen fragmentos de un rompecabezas que, una vez armado, dibuja una imagen alarmante. Pero más allá de las noticias del día a día, existen fuerzas estructurales profundas que nos empujan, casi inexorablemente, hacia un conflicto de escala global. Para entender estas fuerzas, nos basamos en el análisis del "Profesor Xueqin Jiang", un experto que utiliza la teoría de juegos para analizar los intereses de los actores globales y predecir sus movimientos. Según su visión, no estamos presenciando eventos aislados, sino los eslabones de una peligrosa reacción en cadena.
A continuación, exploramos las señales claves que indican que podríamos estar en camino hacia la Tercera Guerra Mundial, gracias a la excelente entrevista realizada el Profesor Glenn y disponible en su canal de YouTube, Glenn Diesen Español.
1. El final del orden basado en normas y el regreso de la Doctrina Monroe de los EE. UU.
El orden internacional basado en normas ha desaparecido. Así de claro lo establece la nueva estrategia de seguridad nacional de Estados Unidos. Si antes Washington se veía a sí mismo como el "policía" de un sistema multilateral, ahora la única regla que importa es el "interés nacional propio".
Este cambio se materializa en lo que el Profesor Xueqin Jiang llama el "corolario Trump de la doctrina Monroe". La idea es simple y directa: Estados Unidos considera el hemisferio occidental como su patio trasero y está decidido a protegerlo de la creciente influencia de China y Rusia. Desde la perspectiva de esta doctrina, Sudamérica y sus recursos no son socios soberanos, sino un dominio estratégico que debe ser aislado de la influencia de rivales como China y Rusia.
Esta doctrina no es solo una teoría. Ya se está aplicando y generando fricción, como demuestra la presencia del 10% de los activos navales de Estados Unidos en el Caribe. La escalada en Venezuela, que incluye la incautación de un petrolero venezolano por parte de fuerzas estadounidenses, es una prueba contundente. Al imponer esta visión, Estados Unidos no solo se enfrenta a un país, sino que entra en una ruta de colisión con toda Sudamérica, que ve su soberanía directamente amenazada.
2. La peligrosa ilusión del control.
La historia nos enseña una lección recurrente, las grandes guerras rara vez se planean como tales. A menudo comienzan con la creencia de que pueden ser conflictos limitados, pero una reacción en cadena las vuelve incontrolables. Este proceso suele ir precedido por un largo periodo de provocación deliberada, un hecho que, una vez estalla el conflicto, se vuelve tabú mencionar en las narrativas oficiales.
Xueqin menciona: "Vimos este patrón en la Primera Guerra Mundial, donde nadie previó la carnicería que se desataría. Lo vimos en Vietnam, donde el deslizamiento de misión (mission creep) convirtió el envío de asesores en una guerra total. Y lo vemos hoy en el conflicto de Ucrania, que fue provocado durante décadas por la incesante expansión de la OTAN hacia la esfera de influencia rusa.
Actualmente, esta peligrosa ilusión se repite en Europa. La idea de enviar tropas a Ucrania se basa en la creencia de que se puede "controlar" la escalada y que la respuesta rusa podrá ser contenida. Es una apuesta que ignora las lecciones más sombrías del siglo XX y la naturaleza interconectada de los conflictos modernos.
Glenn Diesen menciona: "Siento que estos son temas muy difíciles pero nadie parece dispuesto a aceptar la realidad o siquiera hablar de ella. Quiero decir aquí en Europa el sentimiento o la narrativa general es que todo estaba bien y en paz... Y entonces ya sabes apareció el mal... Hay que enfrentarlo debe ser destruido y entonces de algún modo la paz puede volver. Quiero decir esta es una forma muy infantil de decir que quieren recuperar la hegemonía."
3. La estrategia imperial de los EE. UU.: Usar a otros como "Carne de Cañón".
Los grandes imperios, desde el británico hasta el estadounidense, han perfeccionado la estrategia de "dividir y gobernar". En el contexto actual, esto se traduce en usar a otros países como intermediarios o "proxies" para librar sus guerras y debilitar a sus rivales sin arriesgar a sus propias tropas.
Los ejemplos son claros y directos:
* Se está usando a los ucranianos para debilitar a los rusos en una guerra de desgaste.
* Existe la intención de usar a Japón y Corea del Sur como "carne de cañón" en un futuro conflicto con China.
Esta táctica no es nueva. Es una aplicación moderna de la histórica "tesis del Heartland" de Mackinder, una teoría geopolítica que sostiene que para que una potencia marítima, antes Gran Bretaña (hoy EE. UU.), mantenga su hegemonía, debe mantener el continente euroasiático dividido, caótico y en conflicto permanente.
La meta es evitar que surja una gran potencia continental que pueda unificar la región y desafiar el dominio global. La estrategia de usar proxies es, precisamente, el método para lograrlo.
4. Irán, el eje oculto del conflicto global.
Aunque la atención mediática se centra en Rusia y China, el análisis estructural señala a Irán como el verdadero "eje" o "centro del mundo" en la nueva configuración geopolítica. ¿Por qué? Porque Irán es la pieza clave que puede unir a Rusia, China e India en un sistema comercial continental euroasiático, el objetivo final que la tesis de Mackinder busca impedir a toda costa.
Esta alianza es "la gran pesadilla para el imperio angloestado". Un bloque euroasiático cohesionado anularía la ventaja del comercio marítimo controlado por EE. UU. y, lo que es más importante, amenazaría el "privilegio exorbitante" del dólar estadounidense como moneda de reserva mundial. La pérdida de este estatus podría provocar el colapso del sistema político y financiero de Estados Unidos, dado su enorme deuda.
Por esta razón, Washington está decidido a crear caos o un cambio de régimen en Irán para impedir que esta alianza se materialice. Esto convierte a Irán en uno de los puntos más probables para un estallido a gran escala, con Israel actuando como el "perro de pelea del imperio estadounidense". Un ejemplo reciente es cómo Israel culpó a Irán por el ataque en Bondi Beach, Australia, "sin absolutamente ninguna prueba", mientras agentes del Mossad volaban al país para, presuntamente, "encontrar alguna manera de culpar a Irán".
5. La decadencia interna como combustible para la guerra externa.
Pero esta agresividad hacia el exterior no surge de una posición de fortaleza. Al contrario, es un síntoma directo de una profunda crisis interna. El historiador Oswald Spengler creó una "lista de verificación" para identificar a una sociedad en su "lecho de muerte", y Occidente parece cumplir con varios de los puntos:
1. Sobreurbanización: El surgimiento de megaciudades parasitarias, centradas en el lujo y la decadencia, que no producen nada de valor real.
2. Colapso demográfico: Una juventud que se niega a tener hijos porque no ve un futuro ni para sí misma ni para ellos.
3. Desigualdad enorme: Una élite minúscula (el 0.1%) controla la totalidad de los recursos, incluyendo los medios de comunicación.
4. Guerras por delegación: La práctica de usar a "bárbaros" o fuerzas interpuestas para luchar las guerras del imperio, como se ve en Libia, Siria y Ucrania.
5. Inmigración masiva: La importación de mano de obra barata que, según el análisis, está provocando el "colapso de la cohesión social".
6. Decadencia general: Fenómenos como "Only Fans" son vistos no como una libertad individual, sino como una "señal de muerte civilizatoria".
Este colapso interno hace casi imposible convencer a los jóvenes de luchar y morir en guerras lejanas. Esto obliga a los gobiernos a considerar medidas desesperadas, como el servicio militar obligatorio, que ya se debate en países como Alemania.
6. ¿Una explosión inevitable o un lento colapso?
Las cinco señales anteriormente mencionadas no son fenómenos aislados. Están profundamente interconectadas, formando los eslabones de una reacción en cadena que nos arrastra hacia un futuro incierto y peligroso. Cada una alimenta a la siguiente, aumentando la presión en un sistema global que ya se encuentra al límite.
La predicción final es sombría: el imperio estadounidense "defenderá su imperio hasta su último aliento". Su caída, a diferencia de la Unión Soviética, probablemente no será un lento "gemido", sino una "gran explosión". La combinación de su poder tecnológico y militar sin precedentes con su negativa a aceptar un nuevo orden mundial multipolar crea una receta para un conflicto catastrófico.
Si las piezas del tablero global ya se están moviendo en esta dirección, ¿estamos condenados a ser espectadores de una tragedia anunciada o aún existe una forma de romper la cadena?
7. Referencias.
Diesen, Glenn. (2025, 20 de diciembre). Ha empezado la reacción en cadena hacia la Tercera Guerra Mundial [Video]. YouTube. https://youtu.be/C0Udwy3jC
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