martes, 30 de diciembre de 2025

Anchorage y el destino de Venezuela en el año 2026: Crónica de una reacción en cadena.


Imagen 1. Anchorage y el destino de Venezuela en el año 2026. Generada por Google NotebookLM (2025).


Bienvenidos a un análisis necesario sobre las perspectivas Geopolíticas para el año 2026, el mundo interconectado de maneras inesperadas. Partiendo de lo que hoy denominamos el "Eje Anchorage", que es un acuerdo de entendimiento pragmático entre las potencias mundiales, está activando una reacción en cadena del poder global. Ya que, si Washington cede espacio en Eurasia, la lógica del poder le obliga afirmar su dominio en lo que ellos llaman su "patio trasero" para evitar una percepción global de debilidad. Y Venezuela no es un objetivo aleatorio; es el punto donde EE. UU. buscará demostrar que su hegemonía en el hemisferio occidental sigue siendo absoluta ante el avance de China y Rusia. Como lo denomina el reconocido gurú geopolítico Alfredo Jalife, en este “nuevo tablero tripolar”, el destino de Venezuela no es un hecho aislado; es el epicentro de un pivote estratégico donde la soberanía nacional se enfrenta al desafío de un orden mundial en plena metamorfosis. Este análisis demuestra que un evento aparentemente lejano, como un acuerdo de paz en las estepas de Europa, puede desencadenar consecuencias directas y sorprendentes en el hemisferio occidental, y cómo la paz en Ucrania podría ser la chispa que encienda el polvorín geopolítico del Caribe.


1. La inestabilidad global ya no es la excepción, es la nueva norma.

La percepción de crisis permanentes ha dejado de ser una sensación para convertirse en un factor estructural del sistema internacional. Según un informe de la Coface (2025), el índice de riesgo político global alcanzó un máximo histórico del 41,1% en 2025, un nivel que evidencia una nueva era de tensión sostenida.


Lo más revelador de este nuevo paradigma es que la fragilidad institucional ya no es un fenómeno exclusivo de los mercados emergentes. Se ha convertido en un "desafío mundial" que afecta profundamente a las democracias avanzadas. Con el nivel más alto de riesgo de fragilidad política y social entre las economías desarrolladas, Estados Unidos se erige como el ejemplo más destacado de esta tendencia. Esta erosión interna no es un asunto doméstico; la fragilidad occidental valida la estrategia de "desamericanización" de Pekín como una necesidad prudente y, a su vez, robustece la influencia estratégica de Moscú de un modelo de "Estado-Civilización" como una alternativa soberana y resiliente (Wang, W., 2025).


2. La Paz en Ucrania podría encender la tensión en el Caribe.

La tesis central es que una resolución del conflicto en Ucrania actuaría como un "catalizador" para un redespliegue estratégico de Estados Unidos. Esta no es una mera especulación; se fundamenta en el documento de la Estrategia de Seguridad Nacional de EE. UU. (La Casa Blanca, 2025), que establece como objetivo un "reajuste de su presencia militar global para enfrentar amenazas urgentes en nuestro hemisferio".


A leer el documento de la Nueva Estrategia de Seguridad Nacional de los EE. UU., indica que al liberar recursos militares, tecnológicos, monetarios y cerrar un frente de conflicto, el gobierno de los EE. UU. pivotaría su atención y presión geopolítica hacia su esfera de influencia inmediata. 


En este nuevo mapa de prioridades, Venezuela emerge como el epicentro de la confrontación bajo la restaurada Doctrina Monroe y su "Corolario Trump", cuyo objetivo explícito es negar a competidores no hemisféricos, como China y Rusia, la capacidad de poseer o controlar activos estratégicamente vitales en el hemisferio occidental.



3. La Estrategia de Venezuela: la defensa asimétrica.

La defensa de Venezuela no se basa en la capacidad de ganar una guerra convencional, sino en el poder de disuadir una intervención directa. Para ello, se ha consolidado la poderosa doctrina de la "Fortaleza Venezuela", una estrategia de defensa asimétrica que se apoya en cuatro pilares fundamentales:


1. Geografía disuasoria. El terreno venezolano, con sus selvas, montañas y densas zonas urbanas, está diseñado para castigar a cualquier fuerza invasora, convirtiendo la logística en una pesadilla y cada calle en un potencial laberinto defensivo.


2. Armamento estratégico. Mediante la adquisición de armamento estratégico clave, como los cazas Su-30 y los sistemas de defensa aérea S-300, Venezuela busca crear una burbuja defensiva capaz de complicar la superioridad aérea y naval de un adversario.


3. Alianzas estratégicas. La cooperación con potencias como Rusia, China e Irán proporciona respaldo logístico, tecnológico y geopolítico, elevando significativamente el costo político y militar de una agresión directa.


4. Soberanía Cognitiva. Quizás el pilar más importante con que se defiende Venezuela, es la mentalidad y las ideas del pueblo venezolano. Un estudio reciente de la consultora independiente “Hinterlaces”, refleja que el 97% de la población rechaza una agresión militar de los EE. UU. un dato más que concluyente. A pesar de la guerra híbrida, el espíritu nacional actúa como un escudo que neutraliza la intervención antes de que se dispare la primera bala, haciendo que el asedio narrativo sea ineficaz frente a nuestro pueblo consciente. Mientras medios de comunicación internacional generan narrativas de guerra en Venezuela, los venezolanos adentro del país viven sus vidas con total normalidad.


Bajo la mirada de Yanis Varoufakis (2025), Venezuela redefine el concepto de victoria mediante su doctrina asimétrica: “El objetivo no radica en la paridad militar tradicional, sino en asegurar que el costo de la agresión sea tan elevado en términos humanos y materiales, que cualquier incursión se convierta en una herida política incurable para el centro del poder estadounidense".



4. La nueva superflota de los EE. UU.: ¿Poder Real o un espejismo estratégico?

Como parte de su proyección de poder, Washington ha anunciado el proyecto de la "flota dorada", una serie de buques de guerra avanzados con armamento nuclear, defensas láser y capacidades hipersónicas. Sin embargo, hay una verdad que los EE. UU. no mencionan, el análisis escéptico de expertos como Alfredo Jalife (2025) cuestiona su viabilidad estratégica. La era de los grandes buques de superficie puede haber terminado, dada su extrema vulnerabilidad frente a armas modernas y mucho más económicas, como los "misiles hipersónicos de bajo costo y enjambres de drones". En consecuencia, los objetivos de esta flota podrían ser más políticos que militares: una revitalización industrial para cumplir promesas electorales, una guerra de narrativas para proyectar "Paz a través de la fuerza" y una distracción estratégica para ocultar la parálisis operativa de la Armada estadounidense en regiones críticas.


Más allá de lo que menciona el maestro Jalife, está claro que uno de los objetivos de los EE. UU. con esta “flota dorada” no es necesariamente el desembarco, sino creer que con esta estrategia va obligar a Venezuela a una carrera armamentista costosa que drene nuestros recursos económicos. Cuando la verdadera respuesta de nuestro país será innovar en ciberdefensa, en el desarrollo de drones y en continuar con la producción nacional como lo venimos logrando, haciendo que el bloqueo y las sanciones no tengan el impacto negativo en la población.



5. El Nuevo Orden Mundial: Una partida de Ajedrez entre tres civilizaciones.

El escenario global para 2026 está definido por la transición hacia un orden tripolar, donde la estabilidad depende del complejo equilibrio entre Estados Unidos, Rusia y China. Cada potencia juega con una estrategia distintiva:


5.1 Washington: Aplica el "Corolario Trump" a la Doctrina Monroe, enfocado en negar a sus competidores globales el control de activos estratégicos en el hemisferio occidental.


5.2 Moscú: Se proyecta como un "Estado-Civilización" (Duguin), una visión a largo plazo que busca una estabilidad global basada en un equilibrio de poder claro entre las grandes civilizaciones, en lugar de un orden universalista.


5.3 Pekín: Ejecuta una estrategia de "desamericanización" como respuesta forzada a las políticas de contención de EE. UU., buscando reducir la dependencia del sistema centrado en Washington y fortaleciendo lazos con el Sur Global a través de plataformas como los BRICS+.



6. Conclusión.

Independientemente del escenario que se materialice, Venezuela ya se ha consolidado como un caso de estudio fundamental en la transición hacia un mundo multipolar. Para algunos expertos geopolíticos, nuestro país se encuentra en una encrucijada: ser el tablero de una confrontación hemisférica o consolidar un modelo de soberanía resiliente, por el cual apostamos la inmensa mayoría de venezolanos. Para otros, Venezuela no es solo una ficha en el nuevo tablero del poder mundial, sino el punto de articulación de un modelo civilizatorio alternativo en Iberoamérica. Su integración en los BRICS+ le permitirá una soberanía financiera donde el petróleo sea el respaldo de una arquitectura económica que ya no dependa de la voluntad de un solo centro de poder mundial. Por lo tanto, la soberanía de Venezuela en 2026 no se medirá por los barriles que produzca, sino por la audacia de su pensamiento estratégico y su capacidad de ser el ancla de un mundo que ya no acepta un solo dueño. Y usted, estimado lector, ¿cree que estamos preparados para convertir esta reacción en cadena en una oportunidad histórica? Los leo en los comentarios.


"Este análisis no es una profecía, sino una herramienta para la acción presente. La inestabilidad estructural del 2026 nos obliga a abandonar las narrativas superficiales y a entender que la soberanía de Venezuela se defiende hoy con inteligencia estratégica y alianzas pluriversales."



7. Referencias.

Coface. (2025, 14 de enero). Riesgo político y social en 2025: un nivel récord, una nueva norma para las empresas. Ver documento en: 

https://www.coface.es/noticias-economia-insights/riesgo-politico-y-social-en-2025-un-nivel-record-una-nueva-norma-para-las-empresas


Jalife, Alfredo. (2025, diciembre). Análisis Geopolítico: Putin, la Cumbre de Anchorage y el Nuevo Orden Tripolar. Ver video en YouTube:

https://youtu.be/bu0UiBrGuZg?si=1XIrVcTuC1XWgjy1


Jalife, Alfredo. (25 de diciembre de 2025). La "Flota Dorada" de Trump y el Desafío a la Hegemonía Marítima. Ver video en YouTube:

https://www.youtube.com/live/GBRci93yK1gsi=cGxy72HRKxc4405Q


La Casa Blanca. (2025, noviembre). Estrategia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos de América. EE. UU.


Yanis Varoufakis (2025, 22 de diciembre). Por qué Estados Unidos nunca invadirá Venezuela. Ver video en YouTube: 

https://youtu.be/KiChZkD3BJs?si=Ha5fDs4B2SC7nEV


Wang, W. (Entrevistado) & Diesen, G. (Anfitrión). (2025, 23 de diciembre). La estrategia de China para desamericanizarse. En el canal Glenn Diesen en español. Ver video en YouTube:

https://youtu.be/_xIkj9c4tOk?si=6ld57l9DWA4tWUAX

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