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domingo, 12 de octubre de 2025

El repunte récord del oro ayuda a China a desafiar a Trump y al dólar.

9 de octubre de 2025.

Por Yihui Xie.

Articulo cortesía de https://www.bloomberg.com/



Un fuerte repunte del oro está ayudando a China a acercarse un paso más a su objetivo de construir un mundo menos dependiente de los mercados financieros centrados en Estados Unidos.


Pekín lleva una década acumulando reservas, creando una reserva de lingotes que probablemente será la sexta más grande del mundo. Ahora, el vertiginoso ascenso del metal refuerza su campaña. El miércoles, el oro superó los 4.000 dólares la onza por primera vez, en parte gracias a las erráticas políticas del presidente Donald Trump, tanto a nivel nacional como internacional.


El aumento récord ha puesto a los lingotes en primer plano en un momento de creciente tensión internacional y deshilachamiento de lealtades, y los funcionarios están aprovechando el momento.


En lo que va de año, Pekín ha impulsado el papel de Hong Kong como centro comercial local con la primera bóveda extraterritorial de la Bolsa de Oro de Shanghái. También ha buscado atraer a otras naciones para que almacenen oro en los depósitos aduaneros de China. Próximamente, se espera que anime a los bancos centrales y fondos soberanos a comercializar el metal que tienen almacenado, tal como lo hacen en Londres, socavando así a los centros más consolidados del mundo.


“Todos los factores están alineados: los países están diversificando sus reservas, la volatilidad geopolítica es elevada y los sistemas y pagos alternativos están en auge”, afirmó Ding Shuang, economista jefe para la Gran China y el Norte de Asia en Standard Chartered Plc. “China ya es el mayor productor de oro del mundo. Ahora quiere consolidar su papel en el sistema financiero cuando encuentra menos resistencia”.


El oro permite lograr múltiples objetivos de una sola vez. Contar con una mayor participación en el mercado mundial de lingotes acercaría a Pekín al papel internacional que cree merecer. El metal impulsaría el uso del yuan e incluso podría impulsar a Hong Kong.


Lo más importante es que permite a China ofrecer una alternativa al dominio financiero de Estados Unidos mientras Washington intensifica el uso de sanciones y aleja incluso a socios comerciales de larga data.



El oro ha batido múltiples récords.

El cierre del gobierno estadounidense ha aumentado el atractivo de los lingotes.



Los precios del oro prácticamente se han cuadruplicado en una década, superando los 2.000 dólares durante la pandemia y los 3.000 dólares en marzo, ante la inminente imposición de aranceles de Trump. Todos, desde funcionarios gubernamentales hasta compradores de lingotes de oro en Costco Wholesale Corp., están sintiendo el impacto. El impulso para esta épica subida se debió en parte a la llegada de los fondos cotizados en bolsa (ETF) a principios del milenio, que facilitaron considerablemente las apuestas sobre el metal, y posteriormente al entusiasmo de los bancos centrales. Los bancos centrales representaron más de una quinta parte de la demanda mundial el año pasado, en contraste con un promedio cercano a una décima parte en la década de 2010.


Más recientemente, también ha existido la perspectiva de una mayor inflación y tasas de interés más bajas. Esta semana, la preocupación por el aumento de la deuda pública y la posterior turbulencia política en Washington impulsaron el precio del lingote por encima de los 4.000 dólares la onza. A medida que los inversores, desde Japón hasta el Reino Unido, adoptan el llamado "comercio de devaluación", abandonando las monedas fiduciarias y optando por activos como los metales preciosos o el bitcóin, la plata también se ha beneficiado, acercándose a su propio umbral récord de alrededor de 50 dólares la onza.


Para los responsables de las políticas, incluidos los de Pekín, los altos precios han ayudado a aumentar el atractivo del metal como activo de reserva y han subrayado la idea de que al atraer más lingotes a su órbita, China puede aumentar el atractivo de su mercado y su moneda, en un momento en que las entradas ya están mejorando.


“Si China posee más oro, el renminbi tiene más credibilidad”, afirmó Guo Shan, socio de Hutong Research, una firma de análisis independiente. “Si soy un inversor y quiero tener renminbi, mi primera pregunta sería: ¿qué pasará con su valor si lo mantengo durante mucho tiempo? ¿Qué ocurrirá si hay una crisis? Sabré que el banco central puede respaldar la moneda si así lo desea”.


El oro también puede satisfacer el creciente interés de China en activos alternativos como forma de combatir el dominio del dólar, e incluso se están considerando las stablecoins (tokens digitales vinculados a monedas tradicionales). Pekín ha desconfiado durante mucho tiempo de las criptomonedas, considerándolas una amenaza para la estabilidad financiera y los controles de capital, pero los economistas ahora ven una oportunidad de cambio a medida que Estados Unidos avanza para reforzar su control sobre esta tecnología emergente.



El Banco Popular de China no respondió de inmediato a las consultas de Bloomberg.

“China está intentando arrebatarle a Estados Unidos una parte del sistema financiero global”, declaró Iikka Korhonen, director del Instituto de Economías Emergentes del Banco de Finlandia, cuyas investigaciones incluyen a China y Rusia. Con Washington socavando su propia credibilidad, Pekín “podría ver una oportunidad para intervenir y establecer un sistema de oro paralelo”.


Las autoridades chinas han tomado otras medidas para impulsar la influencia del país en los mercados financieros: flexibilizar los controles de capital, implementar un sistema de pagos con Hong Kong y revelar planes para que algunos inversores locales inviertan más en activos en el extranjero. Las señales de un resurgimiento del sector tecnológico chino han atraído a inversores globales hacia todo tipo de inversiones, desde acciones nacionales hasta bonos convertibles.


Sin embargo, en lo que respecta a los esfuerzos para promover el uso del yuan y ampliar la influencia del país en los mercados financieros, especialmente en el de materias primas, que consume en grandes cantidades, el historial es desigual. Los contratos denominados en yuanes para el cobre y el petróleo, por ejemplo, tienen solo una fracción de la liquidez de los índices de referencia internacionales negociados en la moneda estadounidense. Si bien la mayoría de las transacciones transfronterizas de Pekín se liquidan ahora en yuanes, aún no domina el comercio entre terceros países.



Londres sigue dominando el comercio del oro.

Las ambiciones de Shanghái aún no están a la altura de la realidad



La cuenta de capital del país no está completamente abierta y el yuan puede verse fuertemente influenciado por el banco central. Las autoridades chinas controlan la mayoría de los canales de salida mediante un sistema de cuotas, como el que permite a las instituciones nacionales cualificadas invertir en activos extraterritoriales.


En oro, Shanghái es una alternativa notable a los sistemas de liquidación en dólares, pero incluso allí, la liquidez está por detrás de la de Londres.



Gambito de Londres.

El mayor centro de comercio de lingotes del mundo parece ser la inspiración detrás de la estrategia de China.


Durante el apogeo del imperio británico, el oro extraído de todas partes del mundo se enviaba a la capital para su asentamiento, lo que se beneficiaba de las redes legales, financieras y comerciales y, a su vez, las fortalecía.


La ciudad poseía las bóvedas y luego estableció estándares de refinación y precios de referencia. El "Estándar de Buena Entrega de Londres", que garantizaba que el oro tuviera un cierto nivel de pureza y proveniera de una lista de refinadores acreditados, posibilitó el comercio eficiente de grandes volúmenes. Y cuantos más lingotes se intercambiaban, más fortunas se amasaban y más actores globales se veían atraídos a unirse.


Hoy en día, Londres es el mayor mercado al contado del mundo. China lleva un retraso incluso una década después de que se permitiera a los inversores internacionales acceder al mercado del yuan en Shanghái.


“Muchos factores que explican la posición de Londres son un legado a largo plazo”, afirmó Adrian Ash, director de investigación de BullionVault, una plataforma de negociación de metales preciosos. “Eso será difícil de superar, porque la liquidez se concentra donde ya es más fuerte”.


Un factor clave de este éxito que ha llamado la atención de Pekín son los lingotes que se guardan en la ciudad para otros bancos centrales, quienes almacenan su oro en las bóvedas de custodia y a menudo lo negocian y prestan. Actualmente, hay más de 8.800 toneladas de oro almacenadas en Londres, lo que convierte al Banco de Inglaterra en el segundo mayor custodio de oro del mundo, después de la Reserva Federal de Nueva York.



Los bancos centrales aman el oro.

China ha estado entre los principales compradores de lingotes.




Esto es lo que China se ha propuesto replicar.

A principios de este año, Pekín comenzó a cortejar a los bancos centrales para que compraran lingotes y los almacenaran en bóvedas vinculadas a la Bolsa de Oro de Shanghái, su principal plataforma de negociación. La motivación es sencilla: al convertirse en custodio de las reservas de divisas, al menos de una parte de las que poseen países amigos, el país puede tener una voz más fuerte en el mercado. Además, puede lograr avances significativos en la construcción de una arquitectura financiera considerablemente menos dependiente del dólar.


La influencia de los centros históricos se ha visto cuestionada durante algún tiempo, con varios países, entre ellos Alemania, repatriando oro por razones de seguridad o bajo presión política. Se han tomado medidas similares en Polonia, los Países Bajos y Serbia.


El discurso de ventas de China en este caso apelará al creciente deseo de un sistema político y económico no occidental al que las sanciones no puedan llegar: un custodio para naciones como las del BRICS, un grupo que pasó de ser una tesis de inversión a un club del mundo real y que ahora representa el 40% de la economía mundial.


Pocos aliados de China necesitarán que se les recuerde que un alijo de oro venezolano ha estado congelado en el Banco de Inglaterra durante años .


Sudáfrica, un país BRICS que ha estrechado lazos económicos con Pekín, ha declarado que consideraría almacenar sus reservas en cualquier ubicación óptima. "Es demasiado pronto para evaluar si el sistema alternativo cumplirá los mismos criterios", declaró el Banco de la Reserva Sudafricana en una respuesta por correo electrónico, añadiendo que almacenar oro en centros clave permite al banco gestionar activamente las reservas, a la vez que garantiza su aceptación global.


Permitir que los bancos centrales negocien y presten oro a los bancos de lingotes en la Bolsa de Oro de Shanghái sería el siguiente paso lógico para China, afirmó Ash de BullionVault. «Dadas las ambiciones de China, tendría sentido», añadió.


Otras instituciones son más cautelosas. El Banco Nacional de Serbia respondió a preguntas que las preocupaciones geopolíticas pesaban, pero que había repatriado la mayor parte de su oro del extranjero y quería "aumentar la disponibilidad y seguridad de las reservas de oro en tiempos de crisis e incertidumbre".


Hasta ahora, al menos un país del sudeste asiático ha expresado interés en el plan de China, según personas familiarizadas con el asunto, que pidieron no ser identificadas porque las discusiones son delicadas.



Lecciones de Moscú.

La historia reciente está presionando a Pekín a actuar. China tiene una larga trayectoria de observación y aprendizaje de Rusia, que se remonta a la Unión Soviética; después de todo, pocos han estudiado ese colapso con tanta asiduidad. Pekín ha sido igualmente meticuloso al estudiar la resiliente fortaleza financiera construida bajo el gobierno de Vladimir Putin durante la última década, una protección contra las sanciones que ha generado cierta inquietud en Pekín por su continua dependencia del dólar.


El oro acumulado en el país por el banco central ruso —que se convirtió en un importante comprador soberano al comenzar a reducir su exposición al dólar tras la anexión de Crimea en 2014, cuando los precios aún eran modestos— ha sido un factor clave para la estabilidad financiera de Moscú desde 2022. Aunque no se ha vendido, el oro ha permitido a Moscú sortear la congelación de las reservas de divisas en el extranjero, una medida sin precedentes por parte de los gobiernos occidentales. A ello contribuye el drástico aumento de valor de los lingotes desde el inicio de la guerra, con precios que se han más que duplicado.


El oro es un recurso estratégico para Moscú, según un informe encargado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, de la Commonwealth y de Desarrollo del Reino Unido y publicado el año pasado por el think tank RAND Europe, y se ha convertido en un elemento crucial de las relaciones comerciales en tiempos de guerra. «El oro se considera una especie de respuesta a la incertidumbre económica en 2022 y 2023», declaró el analista John Kennedy, quien dirigió la investigación.


Por su parte, China ha estado añadiendo oro a sus reservas en múltiples oleadas desde al menos 2015, fecha a partir de la cual las tenencias se han actualizado con mayor regularidad. Lleva 11 meses consecutivos haciéndolo. Esto ha ocurrido a medida que el país reduce sus tenencias de bonos del Tesoro estadounidense; a finales de julio, estas habían bajado un 41 % con respecto a finales de 2015.


Algunos analistas argumentan que no se revelan todas las compras de Pekín, pero incluso con cifras oficiales, aún hay margen para seguir acumulando: el oro representa menos del 9% de las reservas totales, en comparación con el promedio mundial de alrededor del 20%, según el Consejo Mundial del Oro. La reserva estadounidense, la mayor del mundo con diferencia, es más del triple.


El precio del metal también debería seguir atrayendo la atención de Pekín. Un alza que desafía la gravedad ha situado al mercado en territorio desconocido, pero incluso si parte del brillo inicial se desvanece en los próximos días, las principales fuerzas que han impulsado el metal al alza persisten. Los bancos centrales se preparan para seguir diversificando, y los inversores privados también tienen margen de crecimiento, con las tenencias totales en fondos cotizados en bolsa (ETF) respaldados por oro aún lejos de su máximo de 2020. Si tan solo el 1% de los bonos del Tesoro en manos privadas se convierte en lingotes, Goldman Sachs Group Inc. estima que el oro podría alcanzar los 5.000 dólares la onza.


«China habla de pagos alternativos con un nuevo nivel de confianza», dijo Kennedy. «El oro es un elemento clave en ello».


Elaborado por Yihui Xie con la ayuda de Tian Chen, Ran Li, Misha Savic, Lulu Yilun Chen, Sybilla Gross, Josh Xiao, Helen Sun y Shadab Nazmi.


Enlace en: 

https://www.bloomberg.com/news/features/2025-10-09/gold-s-rally-is-helping-china-build-a-world-less-dependent-on-trump-us-dollar?utm_campaign=202510_BATC_reg_eng_weekend_roundup_reg_eng_weekend_roundup_Oct2025&utm_term=19866696&utm_source=subs-email&utm_medium=email&utm_content=15260359


¿Cuánta especulación financiera puede soportar la economía real?

Fotografía cortesía de https://www.project-syndicate.org/


6 de octubre de 2025.

Dambisa Moyo.

Artículo cortesía de https://www.project-syndicate.org/


Impulsada por las aplicaciones móviles de comercio, la desregulación y las redes sociales, la especulación a corto plazo está transformando los mercados financieros y erosionando el capital paciente del que las empresas han dependido durante mucho tiempo. Si no se controla, este frenesí podría desestabilizar la economía estadounidense y sentar las bases para una crisis global como la de 2008.



LONDRES. El riesgo aumenta de forma constante en todo el sistema financiero, impulsado por inversores individuales que adoptan estrategias comerciales cada vez más especulativas, de corto plazo y con gran riesgo.



Si bien muchos líderes empresariales reconocen la acumulación, quizá no aprecien plenamente su magnitud y sus posibles consecuencias. Fundamentalmente, los riesgos no se limitan a los mercados financieros; la especulación desenfrenada también amenaza la estabilidad de las finanzas de los hogares y, en última instancia, la economía en general.



El peligro se ha agudizado, ya que se prevé que la asunción de riesgos se intensifique. Las plataformas digitales y las aplicaciones móviles han simplificado el trading, atrayendo a un gran número de nuevos participantes minoristas. Recientemente, el presidente estadounidense Donald Trump firmó una orden ejecutiva que permite a los planes de pensiones 401(k) invertir en activos alternativos como capital privado, deuda privada, infraestructura, bienes raíces, materias primas y criptomonedas. Tradicionalmente reservados para inversores institucionales y profesionales, estos activos suelen ser ilíquidos y conllevan riesgos que la mayoría de los inversores minoristas simplemente no están preparados para gestionar.



Para agravar el problema, se proyecta que los baby boomers transmitirán aproximadamente 124 billones de dólares a las generaciones más jóvenes para 2048. Esta enorme transferencia de riqueza ya está empoderando a una cohorte de inversores minoristas con un fuerte apetito por las acciones, las criptomonedas y las acciones y monedas meme, así como por los mercados de apuestas y predicciones deportivas.



Al mismo tiempo, la nueva generación de operadores minoristas cuenta con un acceso sin precedentes a los mercados y a las herramientas para operar con derivados altamente complejos, como las opciones de día cero. Anteriormente utilizados principalmente para cubrir riesgos financieros o tomar posiciones a largo plazo, estos instrumentos de alto riesgo se utilizan cada vez más para realizar apuestas intradía sobre las fluctuaciones del precio de las acciones por parte de inversores que buscan rentabilidades rápidas. Muchas de estas operaciones no se basan en fundamentos, sino en rumores y narrativas que circulan en Reddit y otras plataformas de redes sociales.



Peor aún, algunos operadores están magnificando las apuestas arriesgadas mediante el apalancamiento, pidiendo prestado dinero para comprar activos más volátiles. Otros piden prestado para comprar productos ya apalancados, en particular fondos cotizados en bolsa (ETF) del NASDAQ con triple apalancamiento, como TQQQ (triple largo) y SQQQ (triple corto). Estos fondos se caracterizan por periodos de tenencia extremadamente cortos: cinco días para TQQQ y solo dos para SQQQ.



La mentalidad especulativa se extiende a las acciones individuales. Las acciones de empresas como Robinhood, Coinbase, Palantir y Tesla tienen periodos de tenencia promedio inferiores a un mes , lo que indica que muchos inversores especulan con las fluctuaciones de precios a corto plazo en lugar de evaluar el rendimiento de estas empresas a lo largo del tiempo.



Más allá de las carteras individuales, este comportamiento especulativo, que ignora los fundamentos y las métricas financieras (como la relación precio-beneficio) que han guiado durante mucho tiempo las decisiones de inversión, contribuye al apalancamiento, ya de por sí opaco y en gran medida no medido, del sistema bancario paralelo. Como resultado, las operaciones impulsadas por la deuda inflan los riesgos sistémicos, aumentando la probabilidad de préstamos morosos e impagos generalizados que podrían extenderse a la economía real.



Para los líderes empresariales y los responsables políticos, el surgimiento de esta cultura especulativa genera dos problemas. El más inmediato, combinado con el creciente apalancamiento, introduce nuevos riesgos sistémicos. Las pérdidas derivadas de apuestas arriesgadas podrían repercutir en el sistema financiero, de forma similar al colapso del mercado hipotecario estadounidense en 2008, desestabilizando la economía mundial. En el peor de los casos, las ganancias privadas a corto plazo podrían volver a convertirse en pérdidas financiadas por los contribuyentes.



El segundo problema afecta la salud a largo plazo de la economía real. Como observó John Maynard Keynes hace casi un siglo, la especulación excesiva distorsiona el desarrollo económico al desviar recursos de la inversión productiva. El capital que, de otro modo, podría respaldar avances en salud, infraestructura y otros sectores vitales se está desviando hacia el comercio a corto plazo y las maniobras financieras.



A menos que se controle la especulación, socavará la arquitectura del mercado y el entramado financiero que canaliza el capital hacia las empresas productivas, y dificultará la formación de una nueva generación de inversores minoristas a largo plazo. Los mercados de capitales que antaño financiaban a las empresas e impulsaban el crecimiento económico sostenible servirán de terreno de juego para los inversores a corto plazo que buscan las mejores prácticas. La erosión del capital "paciente" debilitará la base estable de inversores de la que históricamente han dependido las empresas.



Si bien las termitas de la especulación ya están trabajando en el sistema financiero, las preguntas más urgentes siguen en gran medida sin respuesta. ¿Se está preparando el escenario para otra crisis global? ¿Y cuánta erosión pueden soportar los cimientos de una economía?



Dambisa Moyo.

Dambisa Moyo, economista internacional, es autor de Edge of Chaos: Why Democracy Is Failing to Deliver Economic Growth – and How to Fix It (Basic Books, 2018).


Enlace en:

https://www.project-syndicate.org/commentary/rampant-speculation-could-set-the-stage-for-another-2008-style-crisis-by-dambisa-moyo-2025-10?utm_source=Project+Syndicate+Newsletter&utm_campaign=07f39a7b9e-Sunday_Newsletter_2025_10_12&utm_medium=email&utm_term=0_-68840aea92-481955858

A medida que el crecimiento se desvincula del empleo, la Fed se enfrenta a un trilema.

Imagen cortesía de https://www.project-syndicate.org/
Jerome Powell, Presidente de la Reserva Federal de los EE.UU. 


6 de octubre de 2025

Mohamed A. El-Erian.

Artículo cortesía de https://www.project-syndicate.org/


FILADELFIA. Debo haber escrito al menos cuatro ensayos sobre la disyuntiva entre desempleo e inflación durante mi época universitaria. En aquel entonces, la atención se centraba invariablemente en la curva de Phillips —la relación postulada entre inflación y empleo— y sus derivados. La curva de Phillips aumentada con expectativas, por ejemplo, reconocía que la dinámica actual de la inflación se ve fuertemente afectada por las previsiones de resultados futuros.



Si bien no todos los economistas aceptaron plenamente esta idea, hubo suficiente consenso sobre la disyuntiva básica como para proyectar, al menos a corto plazo, que cuanto menor sea la caída de la tasa de desempleo, mayor será el aumento de la tasa de inflación (y viceversa). El imperativo de equilibrar ambas se plasmó formalmente en el "mandato dual" que el Congreso otorgó a la Reserva Federal de Estados Unidos (el banco central más poderoso del mundo) en 1977. A partir de entonces, la tarea de la Fed fue lograr tanto la estabilidad de precios como el máximo empleo.



Sin embargo, con el tiempo, la relación entre inflación y desempleo ha demostrado ser menos estable y predecible de lo que se creía. Por ejemplo, en los tres años posteriores al pico de inflación del IPC (índice de precios al consumidor) de esta década , que superó el 9 % en 2022, el crecimiento de los precios en Estados Unidos se desaceleró drásticamente, hasta alrededor del 3 %, mientras que la tasa de desempleo se mantuvo notablemente estable, en torno al 4 %, un nivel que se considera ampliamente como pleno empleo en Estados Unidos.



Esta configuración —un empleo resiliente junto con una rápida desinflación— sorprendió enormemente no solo a un amplio sector de economistas, sino también al presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell. En agosto de 2022, Powell había advertido con seriedad sobre las posibles dificultades que se avecinaban, ya que la Reserva Federal subió los tipos de interés para contrarrestar la inflación que había calificado erróneamente de «transitoria». No menos sorprendidos quedaron analistas como Bloomberg Economics, que , en octubre de 2022, declararon que la probabilidad de una recesión en 2023 había alcanzado el 100%, debido a las agresivas subidas de tipos de la Reserva Federal.



Si bien el avance de la economía hacia un "aterrizaje suave" fue inequívocamente una buena noticia, un nuevo problema se vislumbra en el horizonte, relacionado con lo que a menudo se considera el tercer objetivo implícito de la Reserva Federal: la estabilidad financiera. Intrigados por lo que parece ser una importante disociación entre el crecimiento económico estadounidense y el mercado laboral, economistas y analistas de Wall Street se preguntan qué implicaciones tendrán las tendencias actuales para la política de tipos de interés de la Reserva Federal y para las condiciones y la estabilidad financiera general.



En concreto, si bien el crecimiento del PIB se ha mantenido sólido este año (el segundo trimestre marcó el máximo en dos años), el mercado laboral ha estado mostrando signos de debilitamiento y la inflación se ha establecido cerca del 3%, obstinadamente por encima del objetivo del 2% de la Fed.



Esta disociación entre el crecimiento y el mercado laboral no se produjo en el vacío. Factores del lado de la oferta, como la recuperación de la participación laboral tras la pandemia y las entradas récord de inmigración, desempeñaron un papel importante en el debilitamiento de la curva de Phillips tradicional en la primera parte de la década de 2020. Estos acontecimientos han permitido que la economía avance más rápido sin sobrecalentar el mercado laboral ni reavivar la inflación.



Ahora, sin embargo, los responsables políticos se enfrentan a un nuevo dilema: el motor económico sigue siendo potente (como lo indica el sólido crecimiento del PIB), pero la creación de empleo está disminuyendo. Una vez más, muchos analistas citan factores relacionados con la oferta, ya sea la represión del gobierno estadounidense contra la inmigración o la promesa de la inteligencia artificial, la desregulación y otros avances que mejoran la productividad.


Hasta ahora, los mercados se han centrado en el lado positivo de esta paradoja. Los inversores esperan que las condiciones financieras se relajen aún más a medida que la Fed recorta los tipos de interés para evitar riesgos para el empleo. Si bien la inflación se ha mantenido por encima del objetivo desde marzo de 2021 y se proyecta que se mantendrá elevada durante dos años más, se asume que unas expectativas de inflación estables a largo plazo tranquilizarán a la Fed a medida que flexibiliza su política monetaria.



Esta mentalidad se refleja en el repunte récord de la renta variable, la caída de las primas de riesgo en muchos mercados y la creciente búsqueda de rentabilidad por parte de los inversores, incluso en el ámbito del apalancamiento. Estamos presenciando no solo valoraciones históricamente altas, sino también un retorno a la asunción de riesgos que prevaleció en el período previo a la crisis financiera mundial de 2008.



Pero la expectativa del mercado de que la Fed recortará las tasas en medio de un sólido crecimiento para evitar una desaceleración del mercado laboral está creando un desafío político para un banco central que probablemente esté cada vez más preocupado por inflar aún más los precios de los activos y alimentar inadvertidamente burbujas financieras. Es un desafío extremadamente complejo e incómodo para una institución que ya ha cometido varios errores en los últimos años y se considera que ha quedado muy rezagada en reformas internas clave. En tan solo las últimas dos semanas, cuatro altos funcionarios de la Fed se han pronunciado sobre la necesidad de cambios operativos, abogando por un cambio de una estimación puntual a un rango para la meta de inflación y optando por una variable de política intermedia diferente.



A falta de una respuesta astuta y sensata, la Reserva Federal podría verse amenazada por los tres elementos de sus objetivos (explícitos e implícitos): control de la inflación, máximo empleo y estabilidad financiera. Estas dificultades no podrían llegar en peor momento para una institución que ya enfrenta crecientes presiones políticas.



Mohamed A. El-Erian

Mohamed A. El-Erian es profesor de la Wharton School de la Universidad de Pensilvania, asesor económico principal de Allianz y presidente de Gramercy Funds Management. Es autor de The Only Game in Town: Central Banks, Instability, and Avoiding the Next Collapse (Random House, 2016) y coautor (con Gordon Brown, Michael Spence y Reid Lidow) de Permacrisis: A Plan to Fix a Fractured World (Simon & Schuster, 2023).



Enlace en:

https://www.project-syndicate.org/commentary/fed-financial-stability-concerns-as-growth-decouples-from-employment-by-mohamed-a-el-erian-2025-10?utm_source=Project+Syndicate+Newsletter&utm_campaign=07f39a7b9e-Sunday_Newsletter_2025_10_12&utm_medium=email&utm_term=0_-68840aea92-481955858

domingo, 7 de septiembre de 2025

Qué dice sobre la economía mundial que el precio del oro haya marcado un nuevo récord histórico.

Fotografía cortesía BBC News Mundo.


Cecilia Barría

BBC News Mundo

02 septiembre 2025

Cortesía de https://www.bbc.com/mundo/articles/


Por primera vez en la historia el precio del oro alcanzó los US$3.600 por onza este martes, acumulando un aumento de 33% en lo que va del año.


El metal marca este récord histórico en medio de la guerra arancelaria iniciada por el gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la incertidumbre por el rumbo de la economía mundial.


El interés en comprar oro suele aumentar cuando los inversores se ponen ansiosos y buscan alternativas más estables para su dinero frente a la inestabilidad de los mercados bursátiles.


El precio del metal subió a principios de este año después de que el presidente Trump, anunciara aranceles de gran alcance que han afectado al comercio mundial.


Analistas afirman que el precio también se ha visto impulsado por las expectativas de que la Reserva Federal de EE.UU. (equivalente al banco central) recorte las tasas de interés, algo que convierte al oro en un bien aún más atractivo.


Adrian Ash, director de investigación de BullionVault, declaró en el programa Today de la BBC que el aumento de los precios del oro en los últimos meses se debe en realidad a Trump y a "lo que ha hecho con la geopolítica y el comercio mundial".


"Fueron las elecciones estadounidenses del año pasado las que impulsaron su precio", afirmó.


Expertos también citan preocupaciones sobre la independencia de la Reserva Federal, como otro factor que impulsa el precio del oro.


Trump ha lanzado repetidos ataques contra el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, y recientemente intentó destituir a una de sus gobernadoras, Lisa Cook.


Derren Nathan, de la consultora Hargreaves Lansdown, dijo que los intentos de Trump de socavar la independencia de la Reserva Federal estaban impulsando un renovado interés en activos refugio, como el oro.


El aumento general del precio del oro también se debe a otras razones, como la invasión rusa de Ucrania, que ha contribuido a un clima de incertidumbre política general, según la analista de metales preciosos Suki Cooper, de Standard Chartered.


"El oro encontró un mayor respaldo en la debilidad del dólar estadounidense a principios de año, convirtiéndose en el activo refugio preferido", agregó.



Crecimiento económico mundial a la baja.

En medio de las tensiones comerciales, este martes el Fondo Monetario Internacional, FMI, advirtió que han empeorado las perspectivas de crecimiento para la economía mundial, precisamente a partir de los aranceles de Trump y la incertidumbre que han generado.


"La economía global entra en una nueva era", dijo Pierre-Olivier Gourinchas, economista jefe del organismo, anticipando una baja en el crecimiento mundial a 2,8% este año y una recesión en México.


"El sistema económico mundial bajo el cual han operado la mayoría de los países durante los últimos 80 años está siendo reconfigurado", agregó. "Las normas existentes se ven cuestionadas, mientras que las nuevas aún no han surgido".


En las reuniones del FMI y el Banco Mundial que se están celebrando esta semana en Washington DC, reina el pesimismo impulsado por las malas previsiones económicas, las subidas y bajadas en los mercados y el potencial aumento de la inflación.


Con un futuro cada vez más difícil de anticipar, sus economistas han estado corriendo a toda velocidad para ajustar las previsiones frente a un escenario tan cambiante.


El crecimiento mundial que actualmente proyecta el FMI es el más bajo desde la pandemia y uno de los menores de las últimas décadas, excluyendo la recesión global posterior al 2008 y la ocurrida tras el estallido de la burbuja tecnológica en 2001.


La mayoría de las grandes economías avanzadas recibirán el golpe, incluyendo a EE. UU. (cuyo crecimiento bajaría al 1,8%), Canadá, Japón, Reino Unido y la Unión Europea.


Una de las grandes interrogantes es hasta dónde escalará la guerra comercial entre EE. UU. y China y por cuánto tiempo se van a mantener los aranceles que se han impuesto mutuamente.


En este contexto internacional, el precio del oro se mantiene alto y el incremento de esta semana estuvo impulsado, señalan expertos, por las recientes amenazas de Trump de destituir al presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, a quien el mandatario ha criticado duramente por no reducir las tasas de interés.


Cualquier intento de destituir a Powell, probablemente desencadenaría una crisis en los mercados financieros globales por temor a que un banco central menos independiente en EE.UU., pueda tener mayores dificultades para mantener la inflación bajo control.


Además de la guerra arancelaria y la incertidumbre global que ha generado, los analistas también ven como causa del aumento del precio del metal en el último año, la masiva compra de oro por parte de algunos bancos centrales de todo el mundo y, especialmente, por parte de China.


Esta demanda por el metal ya había comenzado en 2022 tras la guerra en Ucrania, una crisis que impulsó a muchos países a diversificar sus reservas más allá del dólar, comprando grandes cantidades de oro.


Y ahora, con la nueva ola de incertidumbre, nuevamente los países buscan resguardarse ante las vicisitudes con la adquisición del metal, mientras el dólar sigue perdiendo terreno (acumula una depreciación del 11 % en 2025 y marca mínimos desde principios de 2022).


Si las condiciones actuales de la economía global continúan, el consenso entre analistas es que el precio del oro podría seguir subiendo a territorios sin precedentes, especialmente si siguen deteriorándose las perspectivas de crecimiento y la confianza de los consumidores.


Enlace de la noticia:

https://www.bbc.com/mundo/articles/cvgp8dwy7z0o


domingo, 17 de agosto de 2025

Investigadores chinos expresan preocupación por la deuda estadounidense mientras Pekín limita su exposición.


Fotografía cortesía de South China Morning Post.

A medida que la carga de la deuda de Washington bate récords, crece la preocupación por la viabilidad de los activos en dólares estadounidenses, lo que se refleja en las tenencias de bonos del Tesoro de China.


Cortesía del medio South China Morning Post

Banca y finanzas/ Economía/ China

Sylvia Ma

Published: 3:00pm, 16 Aug 2025


Los llamados para que China reduzca gradualmente su exposición a los activos en dólares estadounidenses son cada vez más fuertes a medida que la deuda nacional de Washington sigue batiendo récords, reavivando la preocupación persistente sobre la sostenibilidad a largo plazo de una inversión que antes se consideraba sólida.


"Aunque los bonos del Tesoro estadounidense aún no han alcanzado el umbral de impago, su expansión es insostenible", escribieron investigadores del Banco de China en el último número de China Money, una publicación supervisada por el Banco Popular de China, el banco central del país.


Con esta preocupación en mente, China ha estado recortando sus tenencias de bonos del Tesoro estadounidense durante tres meses consecutivos, manteniéndolas prácticamente sin cambios en el nivel de 756 mil millones de dólares en junio, según datos publicados el viernes por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Este sigue siendo el nivel más bajo desde marzo de 2009.


Los investigadores señalaron que es poco probable que el crecimiento económico estadounidense compense el aumento de la deuda debido a los persistentes desequilibrios presupuestarios y comerciales, y advirtieron que los esfuerzos del presidente estadounidense, Donald Trump, por reducir el déficit comercial podrían frenar la demanda mundial del dólar estadounidense y socavar el papel internacional de la moneda. Esto, señalaron, pondría al país en un tira y afloja, oscilando entre sus prioridades económicas y monetarias.


"La incertidumbre sobre las reformas arancelarias, tributarias y fiscales, sumada a una posible crisis de credibilidad del dólar estadounidense y la especulación sobre el Acuerdo de Mar-a-Lago, podría aumentar la volatilidad en el mercado del Tesoro estadounidense", afirmaron.


"Necesitamos ajustar gradualmente las tenencias del Tesoro estadounidense y aumentar adecuadamente las reservas de oro, recursos clave y materiales estratégicos".


Enlace de la noticia en: 

https://www.scmp.com/economy/china-economy/article/3322072/chinese-researchers-lodge-concerns-over-us-debt-beijing-limits-exposure?utm_medium=email&utm_source=cm&utm_campaign=enlz-today_international&utm_content=20250816&tpcc=enlz-today_international&UUID=4a1acfd2-f749-423a-802b-d12138e1a2e2&next_article_id=3321982&article_id_list=3321996,3322072&tc=5

domingo, 13 de julio de 2025

Apenas entre 10% y 15% de la población tiene condiciones para acceder a crédito bancario.

El economista Luis Crespo sostiene solo una proporción de entre 10% y 15% de la población venezolana puede tener acceso al crédito bancario, a pesar de que la demanda de financiamiento se aceleró tras el «ciclo depresivo» de la economía y la banca ha recuperado su nivel de intermediación financiera hasta un nivel de 48%.


Crespo reconoce que durante el año pasado se reactivó el otorgamiento de créditos al consumo, vía tarjeta, así como los préstamos para la compra de automóviles, pero estos todavía están muy lejos de sus máximos históricos, debido al bajo poder adquisitivo de la mayoría de la población.


Cuando se pregunta quiénes están recibiendo créditos en Venezuela «hay que ponderar de qué población estamos hablando, porque tenemos más del 50% de la población del país con problemas de salario o de inserción en un mercado laboral muy disminuido. Estamos hablando de un porcentaje de entre un 10 y 15% de la población que tiene ingresos suficientes para acceder a créditos», indica el experto.


El panorama para las empresas tampoco es más halagador. «Ciertamente, algunas empresas manufactureras y agropecuarias han logrado acceder a créditos. En el caso de las familias depende de su capacidad para generar ingresos suficientes para pagar, porque la banca, hoy en día, está estudiando con mucha rigurosidad a los demandantes de financiamiento para evitar morosidad o litigio», advierte.


El tamaño de la cartera.

De acuerdo con los datos que maneja el economista y docente Luis Crespo, la cartera de créditos de la banca alcanza a unos 2.300 millones de dólares, mientras que para la consultora Aristimuño Herrera & Asociados, al cierre de mayo, el volumen total de préstamos bancarios se ubicó en 2.390,39 millones de dólares, con un aumento real de 30,8% en los últimos 12 meses reportados.

Sin embargo, los créditos totales «no representan más del 2% del Producto Interno Bruto, de manera que estamos alejados de algunas referencias de América Latina donde el crédito bancario puede significar un 40% del PIB y estamos hablando de un instrumento fundamental que puede apalancar y potenciar la actividad económica y el crecimiento», apunta el economista.


«El sector bancario enfrenta, primero, los problemas derivados del ciclo depresivo de la economía con una fuerte caída del PIB, aún en recuperación; pero también las limitaciones que genera una política monetaria restrictiva con un encaje legal situado en la actualidad en 73%, pero que llegó a ubicarse en 90%», apunta.


Para Crespo, la situación según la cual solo 3 bolívares de cada 10 que capta la banca están disponibles para intermediar es una gran limitación que ha llevado a que la banca tenga que optimizar sus procesos de análisis y ser muy rigurosa para otorgar préstamos y ser muy rigurosa en el momento de la asignación de su crédito.


«En definitiva, estamos hablando de un sector muy pequeño que salió de la UCI, pero sigue afectado por una política monetaria asfixiante. Sin embargo, la banca venezolana está retomando la intermediación, de manera que su capacidad de canalizar los ahorros al crédito ha subido, con un nivel de intermediación de 48%», precisa el economista.


La indexación.

El economista, magister en política monetaria y también docente universitario, Luis Crespo, recuerda que los créditos están indexados a la variación del tipo de cambio oficial; «es decir, a la tasa de interés se le aplica una unidad de valor de cambio que establece el Banco Central de Venezuela y, por lo tanto, quien accede a un préstamo debe tener una planificación financiera muy bien trabajada para evitar entrar en una situación de insolvencia, sea persona natural o empresa».


No obstante, Crespo resaltó, en entrevista con Unión Radio, que la banca ha logrado gestionar adecuadamente las presiones que existen sobre la cartera de créditos, a tal punto que la morosidad se ubica en alrededor de 1,6%, baremo que, aunque tuvo un incremento «significativo» en 2024, en su opinión, es muestra de la solvencia con la que el sistema financiero está gestionando la realidad económica y financiera del país.


«Los responsables de las políticas públicas inherentes al sector deben facilitar la posibilidad de expandir el crédito, porque la expansión del crédito bancario es una variable inherente a la posibilidad de potenciar el crecimiento económico en el país», concluye el experto.


Cortesía de Banca y Negocios.

lunes, 7 de julio de 2025

¿Por qué un euro fuerte está haciendo sonar las alarmas?

Nik Martin

04/07/20254 

Cortesía: https://www.dw.com/es/


Los aranceles de Trump pretendían apuntalar el dólar, pero ocurrió lo contrario. Con el euro y otras divisas apreciándose frente a la moneda estadounidense, los exportadores europeos podrían sufrir las consecuencias.


El dólar estadounidense acumula una pronunciada caída en 2025, perdiendo aproximadamente un 13 % frente al euro (y las previsiones indican que el euro seguirá subiendo) y más del 8 % frente al yen japonés desde enero. Este drástico debilitamiento se debe a una tormenta perfecta de cambios económicos y políticos bajo la nueva administración Trump.


Es cierto que el dólar estaba sobrevaluado tras una década de repunte, mientras que las perspectivas de crecimiento más sólidas en Europa y Japón también provocaron que los inversores retiraran capital de Estados Unidos para llevarlo a sus mercados nacionales. Pero la verdadera vulnerabilidad del dólar se puso de manifiesto cuando el presidente estadounidense, Donald Trump, regresó al cargo en enero y dos meses después anunció unos agresivos aranceles, provocando una conmoción en los mercados mundiales.


Lejos de reforzar el dólar, estas barreras comerciales y el temor a una respuesta por parte de socios clave como Canadá y China alimentaron una incertidumbre prolongada que frenó el interés de los inversores por los activos estadounidenses.


El aumento de la deuda pública estadounidense, que ahora alcanza un asombroso 124 % del producto interior bruto (PIB), el déficit fiscal persistente y la reciente rebaja de la calificación crediticia de Estados Unidos por parte de Moody's también han generado señales de alerta, llevando a los inversores a refugiarse en el euro, el yen y el franco suizo, así como en el oro, que ha venido subiendo hasta alcanzar un máximo histórico en abril.


Euro fuerte y aranceles "dolorosos" para los exportadores.

Los fabricantes europeos se apresuran ahora a adaptarse a un euro mucho más fuerte, mientras esperan que se alcance un acuerdo para evitar unos aranceles tan altos.


El economista Gian Maria Milesi-Ferretti, investigador principal del Centro Hutchins de Política Fiscal y Monetaria de Brookings Institution en Washington D.C., cree que la combinación de fortaleza del euro y nuevos aranceles será "dolorosa" para los exportadores europeos.


"Es muy probable que los precios en dólares de los productos europeos en Estados Unidos tengan que subir y que pierdan allí cuota de mercado", dice a DW.


"El umbral a partir del que esto resultará doloroso no sólo dependerá del tipo de cambio, sino también de los márgenes de beneficio y del tipo arancelario que Trump decida [con la UE]", añade.


A medida que se acerca la fecha límite del 9 de julio para evitar los aranceles del 50 % que Trump amenazó con imponer a las importaciones europeas, los negociadores de EE.UU. y la UE han logrado avances limitados. La mayoría de los productos de la UE están actualmente sujetos a un arancel base del 10 %, con un impuesto estadounidense del 25 % sobre el acero, el aluminio y los automóviles.


"Muchas de las importaciones de la UE a EE. UU. no son bienes finales", explica a DW Thorston Beck, director de la Escuela de Banca y Finanzas de Florencia. "La maquinaria alemana, por ejemplo, se utiliza para producir otros bienes. Pero si esas máquinas se encarecen, también lo harán los bienes que producen". Beck cree que este escenario dispararía la inflación estadounidense y frenaría el crecimiento, lo que depreciaría aún más el dólar.


Los sectores farmacéutico y automovilístico, los más afectados.

El año pasado, la UE exportó cerca de 532.000 millones de euros (625.000 millones de dólares) en bienes a EE.UU., lo que supone un aumento del 5,5 % con respecto a 2023, según Eurostat, la agencia de estadística de la UE. Los productos farmacéuticos representaron la mayor parte (más de un quinto de los medicamentos fabricados en la UE cruzaron el Atlántico), seguidos de los automóviles, la maquinaria industrial y la aviación.


Los países de la UE exportan alrededor de 750.000 vehículos al año a EE.UU., según la consultora Alix Partners. Esto representa el 14 % del volumen total de vehículos producidos en Europa (y el 24 % en términos de valor). Para empresas como Volkswagen y Mercedes-Benz, los aranceles y la bajada del dólar son un motivo de gran preocupación.


Airbus, por su parte, envía alrededor del 12 % de sus aviones a EE.UU., según datos de la firma de datos y análisis de aviación Cirium. Un Airbus A320neo, con un precio aproximado de 110 millones de dólares (93,6 millones de euros), podría subir de precio en 10 millones de dólares debido a la apreciación del euro, lo que lo haría menos competitivo frente al 737 MAX de Boeing.



¿Seguirá siendo el dólar la divisa de referencia?

La ley fiscal impulsada por Donald Trump en Estados Unidos podría añadir entre 3,1 y 3,8 billones de dólares al déficit fiscal estadounidense en una década. El estancamiento en el Congreso sobre el techo de deuda, establecido en enero en 36,1 billones de dólares, tampoco ayuda a evitar las dudas sobre el dólar.


Esto impulsa aún más a otras monedas, como el euro y el yen, y también las dudas sobre el papel del dólar como moneda de reserva mundial. Sin embargo, más de la mitad de las facturas comerciales mundiales se pagan en dólares y casi el 90 % de las transacciones de divisas se realizan en dólares.


China y otros países BRICS buscan reducir su dependencia del dólar para el comercio, lo que ha generado riesgos adicionales para la fortaleza de la divisa estadounidense. Beck, profesor de Estabilidad Financiera en Florencia, cree que el dólar estadounidense podría mantenerse débil después del segundo mandato de Trump, pero que el yuan chino no tendría fácil reemplazarlo porque "es muy difícil para ellos generar la misma confianza que el dólar ha tenido durante décadas".


Convencido de que no surgirá una alternativa para reemplazar al dólar, "al menos no en los próximos 20 o 30 años", Beck sugiere a DW que habrá una mayor fragmentación, con monedas regionales como el euro y el franco suizo asumiendo roles que el dólar solía tener.


Tomado de:

https://www.dw.com/es/por-qu%C3%A9-un-euro-fuerte-est%C3%A1-haciendo-sonar-las-alarmas/a-73157027



domingo, 29 de junio de 2025

China apuesta por una economía de consumo interno a gran escala como un nuevo motor de crecimiento.


Economía.

Cortesía de: https://www.bloomberglinea.com


El primer ministro Li Qiang confía en que China pueda transformar el consumo en un motor económico, a la vez que presenta a su país como una fuerza estabilizadora en un panorama comercial global en rápido cambio.


En un discurso pronunciado en la reunión del Foro Económico Mundial celebrado este miércoles en Tianjin, Li Qiang afirmó que los responsables políticos están convirtiendo al país en una megapotencia de consumo sobre sus sólidos cimientos como potencia manufacturera. Esto aportará amplios mercados a las empresas de todos los países.


Añadió que, mientras el mundo experimentaba una serie de fricciones comerciales globales, China estaba en condiciones de cruzar ciclos, avanzar con paso firme y seguir aportando más estabilidad y certidumbre a la economía mundial. Li no mencionó directamente los aranceles de la administración Trump ni las restricciones tecnológicas de Washington, pero instó a todas las partes a evitar la politización de los asuntos económicos y comerciales, afirmando que el enfoque de Beijing ofrecía resultados beneficiosos para todos


Los funcionarios chinos a menudo expresan su confianza en que pueden transformar el sector del consumo en un motor fundamental de la economía, aunque esta tarea se está volviendo más apremiante a medida que los gobiernos de todo el mundo frenan su enorme volumen de exportaciones. Dichas tensiones se han visto agravadas por una guerra comercial con EE.UU. que se ha estabilizado en una frágil tregua.


La segunda economía más grande del mundo continúa lidiando con la débil confianza del consumidor y las presiones deflacionarias, aunque las fuertes ventas minoristas de mayo le brindaron cierto alivio de los aranceles estadounidenses.


El entusiasmo de los consumidores por un programa de intercambio de artículos para el hogar subsidiado por el gobierno ha sido tan grande que las provincias se están quedando rápidamente sin los fondos que el gobierno nacional ha distribuido.


Los medios estatales han dicho que China asignará los 138.000 millones de yuanes restantes (unos US$19.200 millones) en fondos planificados a las provincias para garantizar el acceso de los consumidores a los subsidios durante este año.


Subrayando el esfuerzo de China por revitalizar su economía, el viceprimer ministro He Lifeng declaró durante un viaje a la provincia norteña de Hebei a principios de esta semana que el país expandirá activamente la demanda interna para impulsar el consumo, según informó la agencia oficial de noticias Xinhua. Añadió que es necesario seguir impulsando el programa de intercambio.


En su discurso en el Foro Económico Mundial, Li también elogió los avances de China en áreas como los vehículos eléctricos y la inteligencia artificial. Añadió que el país compartiría tecnologías autóctonas y escenarios innovadores con países de todo el mundo.


Es posible que esta declaración tuviera la intención de contrastar con Estados Unidos, que intenta privar a China de semiconductores avanzados y otros equipos de alta tecnología por motivos de seguridad nacional.


La startup china de IA DeepSeek ha lanzado un modelo de código abierto que, según afirma, rivaliza con el software de los principales desarrolladores estadounidenses de IA. Esta medida podría permitir que otros vean, usen y desarrollen libremente el código. Quienes critican este software de código abierto afirman que es menos seguro.


El año pasado, Bloomberg News informó que China recomendó encarecidamente a sus fabricantes de automóviles que se aseguraran de que la tecnología avanzada de VE permaneciera en el país.


Al parecer, Beijing alentó a los fabricantes a exportar los llamados kits de desmontaje a sus plantas extranjeras, lo que significa que las piezas clave de un vehículo se producirían en el país y luego se enviarían para su ensamblaje final en el mercado de destino.


Ejecutivos de empresas globales y líderes mundiales, incluidos el primer ministro de Singapur, Lawrence Wong, y el primer ministro vietnamita, Pham Minh Chinh, asisten a la reunión, también conocida como Davos de verano, en la ciudad de Tianjin, en el norte de China.


Tomado de:

https://www.bloomberglinea.com/mundo/china-apuesta-por-una-economia-de-consumo-a-gran-escala-como-nuevo-motor-de-crecimiento/#:~:text=Mundo-,China%20apuesta%20por%20una%20econom%C3%ADa%20de%20consumo%20a%20gran%20escala,s%C3%B3lidos%20cimientos%20como%20potencia%20manufacturera%E2%80%9D.


martes, 24 de junio de 2025

La mayor parte del mundo en vías de desarrollo está llegando a ser una “zona libre de desarrollo”.

 


Hace apenas seis meses se vislumbraba un “aterrizaje suave”: la economía mundial se estaba estabilizando después de una serie extraordinaria de calamidades, tanto naturales como provocadas por el hombre, ocurridas en los últimos años. Ese momento ya pasó. En la actualidad, la economía mundial está enfrentando de nuevo turbulencias. Si no se corrige rápidamente el rumbo, los niveles de vida podrían verse gravemente dañados.


Las desavenencias internacionales —en particular, sobre el comercio— han alterado muchas de las certezas normativas que ayudaron a reducir la pobreza extrema y ampliar la prosperidad tras el término de la Segunda Guerra Mundial. Nuestras previsiones indican que, tan solo este año, la agitación recortará en casi medio punto porcentual la tasa de crecimiento del PIB mundial prevista a principios de año, y la reducirá al 2,3 %. Se trata del desempeño más débil de los últimos 17 años, sin incluir las recesiones mundiales absolutas. Para 2027, se espera que el PIB mundial alcance un promedio de solo un 2,5 % en la década de 2020, el ritmo más lento desde los años sesenta.

 

En nuestro último informe Perspectivas económicas mundiales (i) se deja claro que los países más pobres serán los que más sufrirán. La mayor parte del mundo en desarrollo está llegando a ser una “zona libre de desarrollo”. Para 2027, el PIB per cápita de las economías de ingreso alto se ubicará aproximadamente en el nivel previsto antes de la pandemia de COVID-19. Sin embargo, las economías en desarrollo estarían en peor situación, con niveles de PIB per cápita un 6 % inferiores. Con excepción de China, estas economías podrían tardar unas dos décadas en recuperar las pérdidas económicas registradas en la década de 2020.

 

Esta sombría situación no llegó sigilosamente. “Esto lleva anunciándose más de una década. El crecimiento de las economías en desarrollo ha ido bajando durante tres decenios consecutivos: de un promedio del 5,9 % en los años 2000 al 5,1 % en la década de 2010 y al 3,7 %, en la de 2020. Esto coincide con la trayectoria descendente del crecimiento del comercio mundial, que ha caído de un promedio del 5,1 % en la década de 2000 al 4,6 %, en la de 2010, y al 2,6 %, en la de 2020. La inversión, por su parte, ha crecido a un ritmo cada vez más débil. Y la deuda se está acumulando (Ver gráfico del Crecimiento del PIB Mundial por década).

 


En resumen, muchas de las fuerzas que impulsaron el gran milagro económico de los últimos 50 años —cuando el PIB per cápita de los países en desarrollo casi se cuadruplicó y más de 1000 millones de personas salieron de la pobreza extrema— han retrocedido. 

Las condiciones que podrían haber facilitado correcciones de políticas sin demasiadas complicaciones han aparecido y desaparecido: las tasas de interés históricamente bajas que prevalecieron en las dos primeras décadas de este siglo, por ejemplo, ahora son una cosa del pasado. A pesar de todo, la mayoría de los responsables de formular políticas se mantuvieron tranquilos, esperando que las condiciones mejoraran por sí solas. Eso fue una falsa esperanza, pero nunca es demasiado tarde para hacer lo correcto.


En este informe se describen tres prioridades:

En primer lugar, restablecer las relaciones comerciales. La evidencia es clara: la cooperación económica es mejor que cualquiera de las alternativas, para todas las partes interesadas. En nuestro análisis se plantea que, si las disputas comerciales actuales se resolvieran con acuerdos que redujeran los aranceles a la mitad con respecto a sus niveles a fines de mayo de 2025, el crecimiento mundial podría ser 0,2 puntos porcentuales más alto en promedio a lo largo de 2025 y 2026. En la actualidad, la mayor parte de las economías en desarrollo tiende a aplicar aranceles mucho más elevados que las economías de ingreso alto. Si su objetivo es acelerar el crecimiento, el mejor curso de acción será reducir los aranceles con respecto a todos los socios comerciales. Convertir los acuerdos comerciales preferenciales —que principalmente implican aranceles— en “acuerdos comerciales profundos” que abarquen toda la gama de políticas regulatorias transfronterizas podría también fomentar el crecimiento del PIB. Las economías en desarrollo pueden, asimismo, desempeñar un papel crucial en el restablecimiento de un sistema de comercio basado en normas y plenamente funcional, específicamente a través de la Organización Mundial del Comercio (OMC). La previsibilidad reduce los costos comerciales, lo que a su vez impulsa el crecimiento del PIB.


En segundo lugar, restablecer el orden fiscal. Cabe decir que la sucesión de conmociones económicas ocurridas en la década de 2020 ha provocado un caos en las finanzas públicas de muchas economías en desarrollo. Pero no fueron la única causa: en la era del dinero fácil que precedió a la pandemia de COVID-19, los Gobiernos optaron por asumir demasiados riesgos durante demasiado tiempo. Ahora se debe pagar la factura: en lo que va de la década de 2020, los déficits fiscales han promediado casi el 6 % en las economías en desarrollo, el nivel más elevado del presente siglo. Los costos de los intereses por sí solos representan alrededor de un tercio de los déficits. En los países de ingreso bajo, la contracción presupuestaria se ha visto intensificada por una disminución de la ayuda externa, que financia gran parte de las necesidades críticas, como la atención de salud. No debería sorprender que más de la mitad de los países de ingreso bajo ya se encuentra en situación de sobreendeudamiento o corre grave riesgo de caer en ella.


Las economías en desarrollo deben ampliar su margen de maniobra fiscal. Tienen mucho que hacer en este sentido, porque recaudan ingresos mucho menores que las economías de ingreso alto: alrededor del 25 % del PIB en comparación con casi el 40 % del PIB en las economías más ricas. Deberían redoblar sus esfuerzos para movilizar mayores recursos internos, ampliando la base tributaria y fortaleciendo la administración y recaudación de impuestos para reducir la elusión fiscal y el traslado de beneficios. También pueden obtener beneficios significativos si focalizan los costosos subsidios a los alimentos y los combustibles y los dirigen simplemente hacia los hogares de bajos ingresos.


En tercer lugar, acelerar la creación de empleo. En todo el mundo se está produciendo un cambio demográfico histórico que intensifica la necesidad de crear empleos en los países más pobres. Se prevé que, en África subsahariana, la población en edad de trabajar casi se duplicará de aquí a 2050, con un crecimiento de más de 600 millones de personas, una cifra que ninguna región ha experimentado en un período de 25 años. Según las proyecciones, la población en edad laboral aumentará en casi 300 millones en el mismo período en Asia meridional, y en más de 100 millones en Oriente Medio y Norte de África.


El éxito o fracaso de estas regiones a la hora de afrontar el desafío determinará las perspectivas de paz y prosperidad a largo plazo en el mundo. Deberán acelerar el crecimiento económico, mejorar la educación y las habilidades de la fuerza de trabajo, y sentar las bases para que los mercados laborales funcionen de manera eficiente.


La economía mundial está hoy en un punto de inflexión. 

Las fuerzas que alguna vez impulsaron la convergencia económica y sacaron a miles de millones de personas de la pobreza ahora están en retroceso. Pero este momento ofrece una oportunidad de reiniciar la agenda, con el refuerzo de la cooperación mundial, el restablecimiento de la responsabilidad fiscal y un énfasis constante en la creación de empleo. Con medidas determinantes, los Gobiernos de todo el mundo aún pueden recuperar el impulso para reducir la pobreza y mejorar los niveles de vida de la próxima generación


Un grave problema de crecimiento.

El crecimiento del producto interno bruto (PIB) mundial es excepcional-mente débil, no solo de un año a otro, sino también de una década a otra.


Gerardo Pesantez – Banco Mundial

Economista en jefe del Grupo Banco Mundial y vicepresidente sénior de Economía del Desarrollo.


Ayhan Kose.

Economista jefe adjunto y director del Grupo de Prospectos del Grupo Banco Mundial.


Tomado de: 

https://blogs.worldbank.org/es/voices/most-of-the-developing-world-is-turning-into-a-development-free-zone